Hito en la salud pública: Hospital Barros Luco supera las mil trombólisis y se posiciona como el centro de referencia en el abordaje del ACV
El Hospital Barros Luco Trudeau logró un nuevo hito para la salud pública nacional al ser el primer centro de salud en superar las mil trombólisis desde que se inició en el sistema público la implementación de este procedimiento -también en el centro asistencial-, en 2009.
La trombólisis es el principal tratamiento médico para el Accidente Cerebrovascular, emergencia que hoy es una de las principales causas de muerte en Chile. Éste se realiza vía endovenosa; es decir, se punciona una vena, se cateteriza y, por esa vía, se pasa un medicamento que disuelve el trombo que, en general, se ubica al nivel del cerebro. También se lleva a cabo este tratamiento para el corazón y venas pulmonares.
El HBLT atiende a una población aproximada de un millón quinientas mil personas distribuidas en once comunas de la zona sur de la Región Metropolitana, las cuales cuentan con una alta carga de patologías crónicas como hipertensión arterial, diabetes y tabaquismo, entre otras y que, sin un control permanente, pueden desencadenar en un ACV.
“Para nosotros es un orgullo este hito porque fuimos el primer centro público, no solo en Chile, que partió con la trombólisis endovenosa en 2009. Todos estos años de experiencia nos han posicionado a nivel nacional y en ese sentido hoy podemos decir, además, que somos el principal centro formador del país con más de 240 neurólogos que hoy se desempeñan en distintos centros de salud públicos y privados”, explica el Dr. David Sáez, neurólogo jefe del Servicio de Neurología del Hospital Barros Luco Trudeau.

Actualmente al centro de salud, en promedio, ingresan tres pacientes diarios con patología ACV; es decir, aproximadamente, 90 personas al mes que requieren de distintos tipos de tratamiento. Sin embargo, del total anual de pacientes que ingresan con esta condición médica, cerca de cien requieren de una trombólisis, alcanzando el centro asistencial un 94% de efectividad, la cual está dada principalmente por la oportunidad de atención en el denominado “periodo de ventana”.
El hecho de ser desde 2009 pioneros en la implementación de la trombólisis ha llevado al HBLT a consolidarse como centro de referencia en el tratamiento de esta enfermedad creando la primera Unidad de Tratamiento de Ataque Cerebrovascular.
Actualmente un 80% de los pacientes que ingresan pertenecen a una de las once comunas que atiende el hospital y un 20% a otras zonas de la Región Metropolitana recibiendo, en oportunidades, a pacientes de Rancagua, Curicó, Valparaíso y San Antonio, entre otras ciudades.
Casi 30 años a cargo del tratamiento del ACV
La historia se remonta a 1998 cuando el servicio de Neurología del Hospital Barros Luco decidió hacerse cargo del tratamiento del ACV. En ese entonces, los pacientes eran atendidos en la posta del con una mortalidad del 28%.
“Trajimos a los pacientes al servicio de Neurología y nos hicimos cargo de ellos porque era una patología neurológica finalmente. Con ese con simple hecho, más las medidas de enfermería y todo lo que aquí organizamos, bajamos la mortalidad a un 8%”, explica el Dr. David Sáez.
El trabajo en ese entonces fue liderado por el Dr. Jorge Nogales, Neurólogo jefe del servicio y quien posteriormente fuera nombrado Maestro de la Neurología de Chile en 2021.
Diez años más tarde, en 2008, y cuando en el sector privado ya se realizaba la trombólisis, el Hospital Barros Luco toma la decisión de implementar el procedimiento. “Veíamos como una injusticia que este procedimiento existiera para un sector y no para todos. Era una inequidad. Un día me encuentro con el Dr. Nelson Montaña, quien fue director del hospital y le comenté que necesitábamos realizar trombólisis porque no podíamos estar perdiéndonos una oportunidad terapéutica para nuestros pacientes”, relata Sáez.
Pero el camino no fue del todo expedito dado el costo de la intervención. “Tras presentar el proyecto al Comité de Farmacia, autorizaron sólo cuatro procedimientos al año, una cantidad insuficiente en relación con la cantidad de pacientes que ingresaban al centro asistencial. Conversamos nuevamente con la dirección y finalmente nos autorizaron cuarenta trombólisis”.
Así, en 2009 se hizo el primer procedimiento. “Recuerdo que era un paciente al cual, si no le aplicábamos la trombólisis, iba a morir. Los trajimos (al servicio) y a los minutos de estar siendo trombolizado reactivó sus extremidades. Fue una reacción casi milagrosa en términos de espectacularidad. Eso nos permitió sostenernos en el tiempo con este procedimiento y hoy ser el primer centro de salud público que logra los mil procedimientos de este tipo”, dice Sáez.
Una enfermedad tiempo dependiente
El ACV es una enfermedad una enfermedad que ataca a una de cada cuatro personas y actualmente es una de las primeras causas de muerte en Chile. Además, de la cual es relevante poder reconocer los síntomas como así también saber que es “tiempo dependiente”; es decir, que cada segundo es de vital importancia para la recuperación de la persona que está desarrollando un ACV.
Si una persona menor de 80 años presenta síntomas propios del ACV tales como problemas en el habla, entumecimiento del rostro o pérdida de fuerza en alguna extremidad, tiene un periodo de ventana de cuatro horas y media para ser atendido, que se determine qué tipo de ACV está padeciendo, se le practiquen los exámenes de seguridad necesarios y se inicie un tratamiento inmediatamente para evitar que las secuelas sean irreversibles. En el caso de las personas mayores de 80 años, el lapso para intervenir oportunamente es menor y se debe acudir con mayor inmediatez a un centro asistencial.












