Hospital Barros Luco participa en inédito trasplante quíntuple cruzado de riñón en Chile
Articulados por la Coordinación Nacional de Procuramiento y Trasplante, los hospitales Barros Luco Trudeau, del Salvador, Sótero del Río, Guillermo Grant Benavente de Concepción y la clínica Santa María, participaron en la cadena de intervenciones quirúrgicas.
El Hospital Barros Luco Trudeau fue el primer centro de salud en Chile en realizar en 2023 un trasplante cruzado y actualmente es el centro asistencial que más trasplantes de donante vivo realiza.
El pasado miércoles 27 de mayo el Hospital Barros Luco Trudeau participó en el primer trasplante cruzado quíntuple de riñón con donantes vivos no relacionados, en coordinación con los hospitales Guillermo Grant Benavente de Concepción, del Salvador, Sótero del Río y la Clínica Santa María.
Las intervenciones requirieron de un complejo despliegue logístico terrestre y aéreo para el traslado de los órganos desde el Hospital Barros Luco, Hospital del Salvador, Hospital Sótero del Río, la clínica Santa María y Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción.
José Luis Rojas, Coordinador Nacional de trasplantes del Ministerio de Salud explicó que la modalidad cruzada se da cuando existe un donante vivo, pero cuyo órgano no es compatible con su familiar, entonces se busca otra pareja en iguales condiciones para ver si es posible hacer la donación cruzada.
“Esto nace en 2015 con la idea de tratar de ampliar el donante vivo a través de un programa de donante cruzado, por ejemplo, yo no tengo un donante compatible en mi familia, en mis cercanos, pero mi riñón, que yo tengo ganas de entregarle a mi familiar puedo cruzarlo con otra persona que tenga el mismo problema, es decir, otra pareja no es compatible, pero podemos ver si son compatibles de manera cruzada”, dijo Rojas, quien agregó que esto se hizo posible en 2017 con la promulgación de a Ley 20.988 que permitió dar inicio formal a estos procedimientos a nivel nacional.
Es el Instituto de Salud Pública (ISP) quien realiza la búsqueda de posibles parejas, resguardando también las listas de espera a nivel nacional como ente único y coordinado con el Ministerio de Salud.
El Hospital Barros Luco Trudeau –pionero en 2023 en este tipo de trasplantes- fue también protagonista esta vez de la cadena presentando a la Coordinación Nacional a una pareja madre e hija, como donante y receptora, respectivamente.
“Tras los estudios de compatibilidad vimos que la hija era candidata para ser trasplantada bajo esta modalidad por lo que activamos una logística que contempló la habilitación simultánea de dos pabellones contiguos: uno en el que se llevó a cabo la nefrectomía y otro en el cual se realizó el trasplante”, explicó Daniela Zamora, médico jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Barros Luco Trudeau.

De esta forma y tras una hora y treinta minutos la nefrectomía de la donante concluyó satisfactoriamente. “Estamos contentos y muy conformes porque la intervención se desarrolló exitosamente y en los tiempos estipulados, considerando que se circunscribe en una modalidad que requiere de una coordinación y logística particular al tratarse de cinco extracciones y cinco implantaciones simultáneas”, dijo Luis Alarcón, jefe del equipo de Trasplante Quirúrgico del centro asistencial.
Posteriormente, en el pabellón contiguo, se realizó el trasplante, el cual se extendió por cerca de cuatro horas. “La implantación del riñón fue exitosa y con un despliegue técnico y humano formidable. La paciente trasplantada quedará hospitalizada probablemente por las próximas 72 horas y una vez dada de alta, deberá asistir a control al día siguiente. La donante, en tanto, será dada de alta en las próximas horas”, aseguró Daniela Zamora.
Para el subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, la donación renal cruzada “refleja el valor de una red de salud integrada, capaz de transformar la coordinación en oportunidades concretas para las personas. El Programa Nacional de Donación Renal Cruzada es una de las innovaciones más relevantes en trasplante renal a nivel mundial, porque amplía las posibilidades de acceso al trasplante y de encontrar compatibilidad con su donante vivo. Es una política que salva vidas, reduce brechas y demuestra cómo la colaboración puede generar soluciones de alto impacto para la salud pública”.
Por su parte, el Director del Hospital Barros Luco Trudeau, Walter Keupuchur, explicó que “este hito nos permite ir consolidando nuestra experiencia en trasplantes cruzados. Fuimos pioneros al realizar el primero del país; posteriormente demostramos nuestra capacidad en el segundo al incorporar el componente interregional y hoy, al participar en este histórico procedimiento quíntuple, confirmamos que contamos con equipos multidisciplinarios robustos y altamente preparados y calificados para seguir cambiando la vida de las personas”.
A la fecha, todos los pacientes, así como sus donantes vivos se encuentran en buenas condiciones de salud.
“Mi sueño es poder trabajar como fonoaudióloga en un colegio con niños“
Damaris González tiene 30 años y fue una de las cinco receptoras del trasplante quíntuple. Es fonoaudióloga de profesión; sin embargo, hasta la fecha aún no ha podido ejercer.
A los 18 años le diagnosticaron insuficiencia renal crónica, enfermedad que la llevó a someterse a diálisis. “Fue un cambio muy grande. Te sientes cansada, debes ir tres veces a la semana a tratamiento y todo se vuelve muy difícil. No podía hacer nada; era como si mi mente quisiera hacer cosas, pero mi cuerpo no me respondiera“, relata Damaris.
Mientras aún estaba en el colegio y tras cuatro meses de diálisis, recibió su primer trasplante. El donante fue su padre. “Fue un cambio total. Me sentía con mucha energía. Fue algo maravilloso“, recuerda.
Sin embargo, en 2024 el órgano comenzó a fallar y tuvo que volver a diálisis. “Fue muy duro porque, a pesar de que los médicos intentaron prolongar la vida del riñón y de que yo me cuidaba mucho, igual lo perdí. Eso me golpeó profundamente porque no pude cumplir mi sueño de trabajar como fonoaudióloga en una escuela de lenguaje, con niños“, cuenta.

La historia volvió a cambiar a su favor cuando supo de la posibilidad de acceder a un trasplante cruzado. Tras realizar los análisis correspondientes, se confirmó la compatibilidad necesaria para concretar el procedimiento.
Su madre, Macarena Berríos, donó un riñón a otra persona para que Damaris pudiera recibir uno compatible. “Yo lo siento como si hubiera sido una donación directa. Al final, indirectamente, igual le entregué a mi hija una nueva oportunidad“, señala Macarena.
“Lo que han hecho mis padres es un acto de amor inmenso. Sacaron un pedacito de ellos para dármelo a mí. Detrás de cada trasplante hay un enorme acto de amor de las familias, porque todos están donando vida. A quienes están esperando un trasplante les diría que tengan fe, esperanza y que se mantengan fuertes. Y a quienes están pensando en donar, que se informen, se atrevan y dejen atrás los miedos y prejuicios, porque este es un verdadero acto de amor“, finaliza Damaris.











